miércoles, 13 de mayo de 2015


No es fácil imaginar cómo se movía, cómo acechaba la serpiente más grande del mundo que se ha descubierto en la Tierra.
¿Tan enorme como las anacondas del cine de Hollywood?

“Esta era más grande, tal vez más agresiva. Podía comerse de un zarpazo hasta una tortuga del tamaño de un carro pequeño, con las que compartía lagos profundos y un bosque tropical caluroso hace 60 millones de años”, dice Carlos Jaramillo mirando una réplica de este reptil, protagonista de una exhibición que lidera el Instituto von Humboldt en el Jardín Botánico de Bogotá.
No hay duda, al mirar este modelo a escala, de que era un reptil violento, descomunal.
Sus restos comenzaron a ser descubiertos por Carlos Jaramillo y otros paleontólogos colombianos desde el año 2005, en La Guajira, y en terrenos de la mina de carbón del Cerrejón, lugar que de paso inspiró su nombre científico: Titanoboa cerrejonensis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario